Olor a sangre.
Me gusta coger cuando estoy indispuesta. Estoy más caliente. Me excito más.
Baby se pajeaba y yo me calentaba solo con mirarlo.
-Agachate sobre el sofá-
Me saqué la ropa y me incline sobre el mueble.
Él me metió la pija, ya dura, muy dura, por el culo. No puede haber nada que me guste más.
Yo mientras, me pajeaba y gemía.
El olor a sangre inundaba todo, invadía todo.
-Puta. Sos muy puta.
Unos escalones más arriba ella dormia.
Ella, a la que hacia algún tiempo yo, le había chupado las tetas. La que había besado con rechazo y placer. A la que había masturbado. La que me había chupado la concha mientras me retorcía de espasmos.
-Puta.
Y Baby me atravesaba impunemente.

6 comentarios:
Guau!
Sos una vergüenza para la mujeres. ¿No te das cuenta que lo que contas es muy triste?
anonimo (8:09) creo que vos sos una puta resentida que no podes ni meterte un dedo en la nariz
al anónimo de las 8:09, si no te gusta no lo leas querido/a...y buen sexo para ti que te está haciendo falta...
Coincido, una VERGUENZA.
te la pasas muy bien, me gustaria conocerte
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